LLavallol, Argentina. El predio del colegio Euskal Echea de Llavallol volvió a convertirse en el punto de encuentro para las nuevas generaciones de la comunidad vasca de Argentina. Convocados por la Federación de Entidades Vasco Argentinas (FEVA), alrededor de tres centenares de txikis de hasta 12 años, acompañados por 70 ayudantes y monitores, y 90 acompañantes, dieron vida a una jornada recreativa y formativa que reunió a delegaciones de Arrecifes, Chascomús, La Plata, Laurak Bat de Buenos Aires, Lomas de Zamora, Mar del Plata, Necochea, Pergamino, Rosario y Tandil, además de la comunidad educativa de la institución anfitriona, de sus sedes de CABA y Llavallol.
La actividad, desarrollada a lo largo del pasado sábado, 19 de septiembre, se desplegó por franjas de edad con propuestas simultáneas: un espacio adaptado para txikis de 1 a 5 años, un circuito de juegos para el tramo de 5 a 11, y una novedad temática que marcó esta edición, el Taller de Pelota coordinado por el equipo de Euzko Etxea de Necochea, para los y las de 11 y 12 años. Tras el almuerzo compartido, la tarde dio paso a la tradicional Korrika con intercambio de lekukoak, portadores de mensajes preparados por cada euskal etxea. Luego llegó la Tamborrada, bajo la dirección de María Luján Valiela y Juanpi Bilbao, las danzas, y el cierre con Gora Behera, un gran baile del que participaron todas las delegaciones, y, finalmente, una concurrida y alegre Kalejira que no dejó a nadie afuera.
"Espacio estratégico e insustituible"
En rigor, la cita representa la culminación de un proceso de trabajo que moviliza a los centros vascos a lo largo de todo el año. En palabras del lehendakari de FEVA, Carlos Miguelena, quien participó de la jornada junto a integrantes del Consejo Directivo en el marco de su habitual reunión mensual, el Encuentro funciona como un reconocimiento al esfuerzo continuo de txikis, monitores y familias. "Es el evento más importante del año para los más chicos. Desde FEVA lo consideramos un espacio estratégico e insustituible para el crecimiento de nuestra cultura y nuestra comunidad. El esfuerzo de las Euskal Etxeak para trasladar a sus txikis hasta Lavallol es una inversión a largo plazo que siembra conocimientos, identidad y lazos de amistad, que dará sus frutos en el futuro", remarcó a EuskalKultura.eus.

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