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La hipótesis del origen vasco del nombre Arizona se abre camino entre los historiadores

12/03/2003

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Se abre paso entre los historiadores la hipótesis del origen vasco del topónimo Arizona. Así lo afirma el investigador norteamericano Don Garate, experto principal del Parque Nacional de Arizona...
Se ha especulado mucho sobre el origen del nombre Arizona. Algunos sugieren que viene de una frase en lengua Pima, ali shonak, que significaría el lugar de la fuente pequeña, o de la palabra azteca, arizuma, que vendría a significar presencia de plata. Otras opiniones aseguran que no es sino la yuxtaposición de las palabras arid zone (zona árida).

Una última teoría, que a base de descartar todas las demás va ganando adeptos, es la que atribuye origen vasco al topónimo Arizona, un lugar muchos de cuyos primeros pioneros y exploradores europeos fueron vascos. En una reciente sesión sobre historia de Arizona, recogida por el periódico local Casa Grande Valley Newspaper, Don Garate exponía las bases sobre las que se sustenta esta teoría.

El historiador Donald T. Garate es el intérprete principal del Parque Nacional Histórico de Tumacacori, en Arizona, e intenta establecer la verdadera historia del Estado. El suyo es un nombre respetado en el ámbito de la historia de Arizona y es también una persona conocedora de amplios episodios de la presencia vasca en el Oeste de EEUU. Familiarmente, él mismo es un norteamericano de origen vasco. Hace apenas unas semanas, expuso y del más genuino modo americano representó (en el sentido más teatral del término) la historia de Arizona en el Salón Heritage de la Sociedad Histórica del Valle Casa Grande. Vestido con calzas y una bufanda roja, se dirigió a los presentes encarnando al escribiente español del Siglo XVIII Manuel José de Sosa.

El referido Manuel José de Sosa vivió en las inmediaciones de la actual frontera entre Arizona (EEUU) y Sonora (México), y dirigía allí la Hacienda Guevavi, que pertenecía al presidente de Sala de Sonora, Juan Bautista de Anza, un vasco descendiente de hernaniarras nacido en México. Era una época en que el Reino de España controlaba una vasta región que comprendía el actual México y que alcanzaba varios estados del suroeste de Estados Unidos.

Por ser el escribiente del Reino, Sosa escribió docenas de documentos sobre el descubrimiento de enormes piezas de plata que habían sido encontradas cerca de la Hacienda Arizona, situada 10 millas al sur de la frontera que hoy día separa Arizona de México. Esta hacienda pertenecía a Bernardo Urrea, un colono cuya familia había llegado al Nuevo Mundo desde el País Vasco, posiblemente desde Navarra.

En octubre del año 1736, mientras hacía prospecciones en Sonora (cerca de la Hacienda Arizona), un indio yaqui de nombre Antonio Siraumea encontró una esfera de plata que pesaba 50 libras situada sobre la tierra. Éste volvió al campamento minero cercano, de nombre Agua Caliente, para que sus hijos le pudieran ayudar a recoger su descubrimiento. Otros mineros le siguieron. Uno de ellos, Fermín de Almazan, encontró una pieza de plata que llegaba a las 2.500 libras. Tuvieron que cortarla en numerosas trozos para poder moverla. Fue un descubrimiento tan chocante que nadie pensó en cursar una reclamación, cuenta Garate.

Como Anza era el presidente de Sala de Sonora, fue responsabilidad suya asegurar que todo se realizara conforme a la ley. En total, encontraron en aquel lugar 4.000 libras de plata. España tenía tanta burocracia como tenemos hoy día, explica Garate. Así, si la plata formaba parte de un tesoro enterrado, pertenecía por ley al rey; si la plata formaba parte de una veta, los mineros debían cursar y registrar reclamaciones mineras legales y pagar al rey un quinto de su valor en impuestos.

Aunque los mineros ya habían transportado y usado la plata para pagar a los mercaderes que les habían extendido crédito, Anza mandó que la plata fuera incautada y trasladada al presidio de Fronteras (situado al sur de la actual población de Douglas, Arizona). Anza le encargó a Sosa transportar una muestra de la plata a la ciudad de México para mostrarla al virrey español, un duro viaje de 1.300 millas que tomó a Sosa 26 días. Los oficiales tardarían tres meses más en tomar una decisión, cuenta Garate.

El virrey pidió consejos a todos. ¿Se trataba de un tesoro o de una veta? Un consejero le sugirió que buscaran a cuatro o cinco de los mejores mineros de Arizona y dejaran que éstos decidieran el asunto. En agosto (diez meses después del descubrimiento), un grupo de expertos mineros convocados al efecto tardó un día en decidir que la plata era plata de veta. Anza devolvió la plata a los mineros y recogió un quinto del valor en impuestos.

Entretanto, el representante fiscal del Reino decidió que los mineros que habían tomado la decisión eran incompetentes, y se inició un proceso legal. Al llegar el año 1747 las dos partes todavía seguían enfrentadas por el asunto. Gracias a la documentación de Sosa, el descubrimiento de la plata fue asociado permanentamente con el nombre Arizona (como el área donde había sido encontrada).

En el clásico Arizona Place Names (toponimia de Arizona), el autor Will C. Barnes explica lo siguiente bajo el encabezamiento ++Arizona++: El lugarteniente Hardy, de la marina inglesa, usó esta palabra en un libro que publicó en el año 1827. En éste, habló de the Arizona Mine (la mina de Arizona). Bancroft dice: Anza usaba este nombre ya en 1.774 cuando habla de una Mission of Arizona (Misión de Arizona). Este Anza es, sin duda, el hijo homónimo del patrono de Sosa, el presidente de sala de Sonora. El Anza mayor murió a manos de los apaches antes de que pudiera alcanzar su sueño de encontrar una ruta a California. Su hijo la descubrió y es considerado por algunos el fundador de la ciudad de San Francisco.

Después de que la llamada Compra Gadsden lograra en 1.853 que la hasta entonces mexicana franja sur de Arizona pasara a formar parte de los Estados Unidos, especuladores del terreno que venían del Este entraron en tratos con el Cabildo con el propósito de que el Congreso declarara a Arizona territorio. Según Garate, uno de ellos, William Jones, dado que había estado en Sonora y se había familiarizado con la leyenda de la plata de Arizona, sugirió este nombre para fomentar la riqueza mineral del territorio. Así, el Congreso aprobó un decreto que creaba el territorio de Arizona y el presidente Abraham Lincoln lo rubricó en 1.863.

William Douglass, investigador especializado en tema vasco de la Universidad de Nevada-Reno, escribió a fines de los 70 una tésis sobre el origen del topónimo. Sugirió que el nombre Arizona proviene de las palabras vascas aritz ona, cuyo significado es roble bueno. La mayoría de los historiadores apoya hoy día la teoría vasca, afirma Garate, aunque existen todavía algunos Pima radicales.

Existe una teoría antigua que dice que la palabra viene de una palabra Pima, pero hay demasiados argumentos contra esta teoría, especialmente desde que existen tantas otras áreas llamadas Arizona en Sudamérica, también establecidas por vascos, asegura Garate.

Don Garate escribió un artículo sobre la Arizona Silver Mine (la mina de plata de Arizona) para la publicación del Journal of Arizona History del año 1.998, y señaló que un 80 por ciento de los mineros que formaron parte del descubrimiento de plata en 1.736 eran vascos de origen. También ha visitado el sitio de la vieja Hacienda Arizona, y encontró que los robles son verdaderamente abundantes.


Comentarios

  • Ramiro

    Vivo en Argentina, nunca estuve en Arizona, no tengo familiares ni amigos que vivan allí, ni mucho menos es una palabra o idea recurrente para mí. Un día soñé sin más que el nombre Arizona quería decir "zona árida". No había leído que yo recuerde nada semejante, ni había pensado en Arizona quizás por años. Hoy por primera vez veo en un artículo que existe una hipótesis idéntica sobre ese nombre. Sé que es poco importante, pero quería compartirlo. Abrazos.

    Ramiro, 14/02/2012 03:54

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