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Homenaje en la localidad labortana de Sara a Eresoinka, embajada cultural vasca durante la guerra de 1936

13/11/2006

Un aurresku a cargo de dos dantzaris de Sara y una txistulari dio inicio al acto (foto Iker Azurmendi)
Un aurresku a cargo de dos dantzaris de Sara y una txistulari dio inicio al acto (foto Iker Azurmendi)

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Philippe Reignet escuchó la historia por primera vez a unos amigos en París. Le cautivó la idea de que un grupo de músicos, dantzaris e intelectuales euskaldunes ensayaran durante meses en secreto en la hermosa localidad de Sara para evitar que se difuminara la identidad cultural vasca. El grupo Eresoinka, ideado por el lehendakari José Antonio Agirre, ejerció de embajada cultural vasca itinerante en Francia, Bélgica, Holanda e Inglaterra entre 1937 y 1939. Sus componentes supervivientes fueron objeto el pasado sábado en Sara de un sentido homenaje. Así lo cuenta Noticias de Gipuzkoa.
Reignet no olvidó Eresoinka. Conoció al txistulari donostiarra Antton Bastida, uno de los ocho supervivientes de la formación, y visitó Ihartze Artea, la casa en la que los 110 componentes de Eresoinka ensayaron en Sara entre septiembre y diciembre de 1937. Sin vínculo familiar ni sentimental con la agrupación pero armado con la convicción de que debía hacerse algo, esbozó un homenaje en Sara este otoño, cuando estaba a punto de cumplirse el 70 aniversario de su fundación.

Ihartze Artea acogió el pasado sábado por la tarde este guiño a quienes pensaron, impulsaron y compusieron Eresoinka. La sala en la que aparecieron los frescos del pintor irundarra Gaspar Montes Iturrioz se quedó pequeña para recibir a supervivientes y familiares de los músicos y dantzaris que viajaron por Europa en los años más oscuros para Euskadi.

Acto presidido por Jean Aniozbehere, alcalde de Sara

Para arroparles, viajaron a Sara el ex lehendakari Carlos Garaikoetxea y la consejera de Cultura del Gobierno Vasco, Miren Azkarate. El que fuera también titular de la cartera cultural en el Ejecutivo vasco y ex alcalde donostiarra, Ramón Labaien asistió porque vivió en Sara en el tiempo en el que se forjó el grupo y su familia estuvo también vinculada a Eresoinka, al igual que el presidente del GBB del PNV, Joseba Egibar, cuyo abuelo, Pablo, también formó parte de esta peculiar embajada.

De los ocho supervivientes del grupo --que tuvo en nómina al célebre tenor irundarra Luis Mariano-- pudieron viajar cuatro: el txistulari donostiarra Antton Bastida Jauregi, la dantzari Pili Olaizola, la contralto de Ondarroa Karmele Urresti y la soprano primera de Zumaia Marguerite Trueba Enbil. El delicado estado de salud impidió acudir a Perico Santamaria, Kirol; a las hermanas de Pili, Iñake y Mirentxu; y a Miren Derteano de Amorebieta, porque su marido se encuentra enfermo.

'Terminábamos cada actuación con Gora Euskadi Askatuta'

Marguerite Trueba rememoraba ayer Eresoinka como 'un viaje precioso que no habríamos podido hacer de otra manera'. 'Recorrimos toda Holanda, Bélgica, llegamos hasta Inglaterra, cuando terminábamos cada actuación gritábamos: Gora Euskadi askatuta!', relataba. Trueba se casó en 1944 con un dantzari de Eresoinka, el donostiarra Bixente Amunarriz. Además de rico en cultura y convivencia, el grupo fue prolífico también en matrimonios. Las dos hermanas de Marguerite, Maitane y Miren, también se casaron con integrantes de Eresoinka.

También Pili Olaizola vivió en familia en Sara. Era la hija del director del coro, Gabriel Olaizola, cuyas otras tres hijas también se involucraron en Eresoinka. Quizá por eso, Pili recuerda que 'los 110 éramos como hermanos'. Aunque estuvo ensayando en Ihartze Artea, Pili debutó en París, cuando contaba con 15 años. 'Antes no podía, era demasiado joven', indicó. Cuando el grupo se disolvió en París, en 1939, Pili Olaizola se quedó en Francia y se afincó en Burdeos hasta que otra contienda, la II Guerra Mundial, le obligó a desplazarse de nuevo. 'Cuando los alemanes entraron a Francia, nos enviaron cada uno a nuestro país de origen, y nosotros volvimos a Donosti', evoca.

El homenaje a Eresoinka empezó, claro, con un aurresku. Regina, viuda de Antton Iradi, se emocionó durante la actuación de dos dantzaris de Sara y una txistulari. Su marido también era bailarín. 'Habría disfrutado tanto estando aquí', lamentó, sin poder contener las lágrimas.

[Un homenaje a músicos y dantzaris vascos no podía contener otros ingredientes. El menú diseñado por Philippe Reignet incluyó como primer plato un aurresku interpretado por dos dantzaris de Sara y una txistulari (en la imagen), seguido del zortziko Eresoinka, interpretado por Txomin Agirregomezkorta y otros tres txistularis que abordaron también Minuto de tamborileros y la conocida melodía de El caserío de Guridi. A modo de postre, el concierto de la coral Ondarra, dirigido por Philippe Oyhamburu, vinculado también a Eresoinka, en la hermosa iglesia de Sara, acto que rubricó un homenaje que se prolongó durante toda la tarde de sábado (foto: Iker Azurmendi)]

El aurresku dio paso a uno de los momentos más emotivos del homenaje, cuando el donostiarra Antton Bastida, de 88 años, hizo sonar su txistu. Después de dos intentos, pidió un vaso de agua y, entonces sí, la interpretación del instrumento al que ha ligado su vida arrancó las dos ovaciones más sentidas de toda la tarde. 'Estaba tan emocionado y tenía la boca tan seca que no podía ni tocar ni hablar', recordaba al final del homenaje.

Trajes firmados por Pierre Cardin y Coco Chanel

Cuando se levantó para su actuación aprovechó para citar a un hombre 'del que nadie se ha acordado': Paul Rocaserra, músico y compositor natural de Hendaia e hijo de padres corsos, y que fue su manager en París. 'Él lo organizaba todo: habitaciones, conciertos...', recordó. La hija de Paul Rocaserra, Anita, que estaba entre el público, se levantó para abrazar a Bastida por su recuerdo. A Rocaserra hay que atribuirle que los trajes de los integrantes de Eresoinka los firmara la alta costura: Pierre Cardin para los hombres y Coco Chanel para las mujeres. 'Pero con pañuelo de casera', apostillaba Marguerite Trueba.

[El músico de Eresoinka Antton Bastida toca el txistu el pasado sábado en la casa Ihartze Artea de Sara ante la mirada de Karlos Garaikoetxea, Miren Azkarate, Jean Aniotzbehere, Ramon Labaien y Philippe Reignet. Nótense, tras el txistulari, los frescos realizados en 1937 por el irundarra Gaspar Montes Iturrioz, recientemente descubiertos por el actual propietario del edificio y ahora restaurados (foto: Iker Azurmendi)]

Después del exhaustivo repaso de Reignet a la historia del grupo, el txistulari Txomin Agirregomezkorta estrenó, acompañado de otros tres músicos, el zortziko Eresoinka, que compuso especialmente para Antton Bastida cuando ambos txistularis se conocieron y el donostiarra le contó su historia.

Aprender de la lección de Eresoinka

Antes de trasladarse a la iglesia de Sara para asistir al concierto que el grupo Ondarra les tributó para rubricar la ceremonia, Carlos Garaikoetxea quiso referirse al valor de los componentes de Eresoinka como 'una generación irrepetible del pueblo vasco' y abogó por recordar 'su coraje y su fe' en unos ideales ahora que 'los tiempos son menos oscuros pero se desfallece antes ante dificultades menos importantes'.

Miren Azkarate hizo suyas las palabras del ex lehendakari y recordó que mucho antes de que Blas de Otero revelara que cuando a uno le despojan de todo, le queda la palabra, José Antonio Agirre ya tuvo esa visión: 'Se puede perder una guerra, se puede perder un Gobierno, pero al pueblo le queda la palabra, la música, la danza, la cultura. Tenemos mucho que aprender de la lección de Eresoinka', concluyó.


AL DETALLE

Fundación. Para contrarrestar la propaganda fascista, el lehendakari José Antonio Agirre ideó este proyecto que pretendía que no se difuminara la identidad cultural vasca en Europa. Encargó a Gabriel Olaizola, director del Eusko Abesbatza de Donostia, que reuniera a 70 voces mixtas en Sara en 1937. Se sumó un grupo de danzas dirigido por Jesús Luis Esnaola y también un cuadro de pequeñas piezas teatrales musicadas. Bajo la responsabilidad de Manu de la Sota se creó un grupo de 110 componentes en los que, además de músicos y dantzaris, participaron pintores como Urzelai, Gezala, Arrue o Tellaetxe

Gira. Eresoinka debutó en París el 18 de diciembre de 1937 y durante dos años viajó por Bélgica, Holanda, Francia e Inglaterra hasta casi el inicio de la II Guerra Mundial. Actuó en París, Bruselas, Gand, Anvers, Brujas, Amsterdam, La Haya, Amersfoort, Hilversum, Utrecht, Haarlem, Rotterdam y Londres

Los frescos de Montes Iturrioz. No se sabe a ciencia cierta si lo hizo con ese propósito, pero los frescos del pintor irundarra Gaspar Montes Iturrioz (1901-1998) en la casa de Ihartze Artea han quedado como el mejor testimonio de la actividad de Eresoinka. En las pinturas figuran un grupo de dantzaris que representan la Makil dantza, al son de una banda de txistularis que cruza el puente de Sara, y un partido de pelota. Los frescos fueron descubiertos por el propietario de Ihartze Artea, Franck Rigoux, quien adquirió el caserío para convertirlo en un agroturismo. En mayo de este año finalizó su restauración.


(publicado el 12-11-2006 en Noticias de Gipuzkoa)


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Comentarios

  • Eresoinka

    Importante mencionar que una de las integrantes del gr era Pepita Enbil,quien firmaba su nombre completo en euskera ( visto en TVE)y fue la madre de Plácido Doming

    Beatriz de Elguezabal Aristizabal (Caracas, Venezuela), 12/09/2019 00:34

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