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El manuscrito de Lazarraga, un faro para la literatura vasca. Supone para el euskera lo que el hallazgo del poema del Mío Cid al castellano: abre las puertas a un mundo que se especulaba podía existir, aunque no había pruebas (en El Diario Vasco)

07/03/2004

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Descrito por los expertos como una joya que 'obligará a revisar la historia de la cultura vasca', el descubrimiento del manuscrito del siglo XVI del noble alavés Juan Perez de Lazarraga ha encendido un faro que ilumina con intensidad la literatura en euskera.

Por David Taberna. 'El manuscrito de Lazarraga del siglo XVI supone para el euskera lo que el hallazgo del poema del Mío Cid significó para el castellano. Nos abre un mundo nuevo que se especulaba podía existir aunque no teníamos pruebas'. Pruden García, responsable de la Biblioteca de Euskaltzaindia, resume con estas palabras la relevancia del descubrimiento del manuscrito en euskera del noble alavés Juan Perez de Lazarraga (cr. 1550-1605), dado a conocer hace unas semanas. Descrito por el profesor de Filología Vasca, Joseba Lakarra, como 'el descubrimiento de nuestros sueños', el texto de el poeta, apodo con el que conocían a Lazarraga, 'puede cambiar la historia cultural del País Vasco'.

Se escondía en una tienda de un librero anticuario de Madrid, camuflado por el color añejo que sólo da el paso de la historia, ajeno a su valía, a su importancia. Había pasado por las manos y, en algunos casos, por la tinta de generaciones enteras sin que nadie se parara a cogerlo con delicadeza y descifrar sus tesoros ocultos entre las líneas. Así, hasta que hace unos meses Borja de Aguinagalde, responsable del Patrimonio Documental del Gobierno Vasco, se detuviera, salseando, curioso, ante un conjunto de cuartillas cosidas por varios hilos. Nervioso, Borja de Aguinagalde acababa de dar con 'un sueño, una joya', un manuscrito de Lazarraga del siglo XVI: 'un texto que nos obliga a plantear si todos los tópicos que hasta ahora se han manejado sobre una literatura vasca escasa, tardía y sujeta a cuestiones religiosas son falsos', explica Pruden García. Consciente de su gran valor, la Diputación de Gipuzkoa adquiría el texto por once millones de pesetas.

Además del aspecto lingüístico, el manuscrito de Lazarraga escrito entre 1564 y 1567 ha revolucionado la filología vasca ante la variedad de temas sobre los que escribía este noble alavés. El texto comienza con una narración cercana a lo que se conoce como novela pastoril y prosigue con unas poesías de amor y otras referentes a la quema de Salvatierra ocurrida en la época del autor, el siglo XVI. 'Hasta ahora sabemos muy poco. Todo son especulaciones', señala Joseba Lakarra. 'Reconozco que el manuscrito nos ha cogido completamente sorprendidos. Si hasta ahora no teníamos ningún tipo de literatura pastoril, era difícil pensar que de pronto apareciera un señor que escribiera sobre estos temas'.

La presentación del manuscrito de Lazarraga en la Diputación sirvió para subrayar la importancia de un texto que puede aclarar qué tipo de euskera se hablaba en Álava en el siglo XVI. 'Hasta el año 1800 teníamos cinco páginas, siendo generosos. Y ahora contamos con veinte páginas más de texto. El índice de información es enorme. Tenemos por delante muchos aspectos por estudiar de la morfología, fonología, el léxico, y la relación del euskera de Álava con los de Vizcaya, Gipuzkoa y Navarra', adelanta Lacarra.

Partes distintas

Un total de 51 cuartillas, divididas en partes bien diferenciadas, componen el tesoro de Lazarraga. La narración de tipo pastoril se centra en aventuras cuyos protagonistas son pastores, sirenas, damas y caballeros. Poesías de amor 'descaradas' y algunos poemas religiosos, completan el manuscrito de Juan Perez de Lazarraga. 'Con este texto tenemos una carpeta poética de la época. En el manuscrito se lee que este texto dará muchas vueltas. Hay tachaduras, dobles redacciones..., así que no parece que la versión que aparece fuera la que estaba dispuesto a divulgar Lazarraga. Además, la narración pastoril suscita dudas de que fuera el propio 'poeta' quien lo escribiera. Esta literatura no tenía nada que ver con la del entorno', explica Lacarra.

Si hay algo que plantea entre los expertos el manuscrito de Lazarraga son preguntas. 'Parece obvio que en esa época se tenían que escribir textos similares pero es que hasta ahora no teníamos nada parecido. Teníamos impreso el poemario del siglo XVI de Beñat Etxepare --Linguae Vasconum Primitae-- pero nada similar de este volumen. Este descubrimiento nos hará replantear también la transmisión de los géneros en esa época. Los autores distribuían sus textos en círculos pequeños y de manera manuscrita porque pensaban que la imprenta era una especie de vulgaridad'.

¿Pero quién era Juan Perez de Lazarraga? Esa es una de las preguntas que se hacen ahora los filólogos e historiadores. 'Lazarraga es una persona conocida de la historia vasca, pero hasta el momento era considerado de segunda y tercera fila. Tan sólo sabíamos que este noble alavés del siglo XVI había hecho trabajos de genealogía, manuscritos que no se habían publicado, y que era apodado el poeta. Ahora sabemos por qué lo llamaban así', señala Pruden García, responsable de la Biblioteca de Euskaltzaindia. 'Una vez analizado el manuscrito comprobamos que Lazarraga estaba plenamente situado en la vida cultural del momento. No era una persona marginal sino que escribía en euskera con mucha normalidad'.

Documentos

Según los filólogos e historiadores, hallazgos de este calibre suelen darse cada 50 ó 100 años, y aunque 'no es descabellado que pueda repetirse, es muy difícil que demos con un descubrimiento simlar', matiza Pruden García. 'El gran filólogo español Ramón Menéndez Pilar se quejaba de los escasos documentos en castellano de la Edad Media que habían sobrevivido. En euskera sucede algo similar. Hay noticias indirectas de que en el siglo XVI y XVII se habían representado obras de teatro en euskera y de que había más personas que escribían en euskera sobre temas literarios. El manuscrito único del Poema del Mío Cid es del siglo XIV y apareció en el Archivo Municipal del Concejo de Vivar, en Burgos, a finales del siglo XVIII. Es el único ejemplar que se conservó. Si se hubiera destruido, no sabríamos ni el 10% de toda la literatura medieval castellana que conocemos hoy en día. Pensemos qué hubiera pasado si no conociéramos nada del poema del Mío Cid y esta semana aparece el manuscrito. El impacto en la cultura vasca del texto de Lazarraga es parecido'.

Las mil y una interrogantes y respuestas que con los años puede aportar el manuscrito de Lazarraga sobre el euskera de la época ocupan un segundo lugar en opinión de Pruden García, quien apuesta por 'incidir más en los aspectos históricos que aporta el texto'.

'Un estudio citaba que en el siglo XVI se fundó la Universidad de Oñate, plenamente renacentista, así que no es descabellado pensar que Lazarraga estudiara allí, al igual que Esteban de Garibay, un historiador de Mondragón, que al igual que el poeta escribió sobre linajes, pero que escaló mucho más. Fue el cronista oficial del rey Felipe II. Parece ser que en la Universidad de Oñate había personas que cultivaban las bellas letras, un aspecto que desconocíamos. Por eso, se debería investigar el renacimiento vasco y las personas que intervinieron en este fenómeno', propone García.

Futuro

El profesor de el filología de la Universidad del País Vasco Joseba Lakarra, una de las pocas personas que ha podido estudiar 'brevemente' el manuscrito de Lazarraga, coincide con el responsable de la biblioteca de Euskaltzaindia en que 'tenemos por delante bastantes tareas y ninguna sencilla. Se deben hacer estudios sobre la parte literaria, histórica, la vida del autor, su cultura, los coetáneos, sus modelos en el caso de la prosa... A partir de ahora los textos en euskera del siglo XVI y XVII alaveses, navarros, vizcaínos o guipuzcoanos, por muy escasos que sean, habrá que volver a mirarlos despacio y con detenimiento. Juan Perez de Lazarraga obligará a matizar los siglos XVI y XVII'.


(publicado el 07-03-2004 en El Diario Vasco)


SOBRE EL MANUSCRITO DE LAZARRAGA

Por Xabier Kintana, miembro de Euskaltzaindia

El 18 de febrero, de la mano del diputado general de Gipuzkoa, Joxe Joan González de Txabarri, se presentaba al público en Donostia un antiguo manuscrito encontrado en Madrid por el señor Borja de Aguinagalde y adquirido en subasta por la Diputación. Su autor: Juan Perez de Lazarraga, alavés de Salvatierra, noble laico y de gran cultura, nacido, al parecer hacia 1550 y fallecido en 1605.

Se trata de un cuaderno de unas cien páginas, escrito en una modalidad de vasco occidental, parecido al vizcaíno. Comienza con una narración en prosa sobre un tema mitológico, al que sigue una larga colección de versos, principalmente amorosos, así como loas y algunos poemas religiosos. Casi todos los poemas están en vasco, aunque tiene también unos pocos en castellano. Presenta, además, un curioso verso bilingüe, en la línea del conocido 'Cuando vamos a Ochandiano/ Andra Mari egunean... está muy bien/ esaten du konfiteroak', que dice así: 'Penado de tanta pena/ nago zu ekusizkero/ y ninguna cosa buena/ oi, enetako ez dago', similar a los que en la época solían componerse mitad en castellano y mitad en portugués.

Como ha adelantado ya el profesor de la UPV/EHU, Joseba Lakarra, primer investigador del manuscrito, nos encontramos ante un texto desbordante de riquezas filológicas, encontrado cuando nadie lo esperaba. Una vez leída esta auténtica joya literaria, gracias a la diligencia de la Diputación de Gipuzkoa en ofrecer esta primicia por internet, hay que reconocer que el profesor Lakarra tiene toda la razón.

Si no fuera porque el análisis del papel y de la escritura han confirmado sin lugar a duda que se trata de un documento del siglo XVI, y porque no es posible que nadie entre nosotros tenga la habilidad y los datos necesarios como para poder falsificarlo, la primera lectura nos haría sospechar que se trata de un texto amañado maliciosamente. Y es que a lo largo de sus cien páginas nos van apareciendo uno tras otro, como si se tratase de una crestomatía, prácticamente todos los testimonios sobre el euskara arcaico que hasta ahora teníamos desperdigados. Ahí, de pronto, se nos acumulan datos encontrados tanto en las glosas emilianenses como en los antiguas elegías y cantos épicos, en las divisas nobiliarias de antaño, en Etxepare, Leizarraga, Fray Juan de Zumarraga, Betolaza, Garibai, en los Refranes y Sentencias de 1596, en el diccionario de Landucci, y en los textos del suletino Oihenarte y el bilbaino Mikoleta, confirmados y completados con ejemplos tan abundantes como inimaginables: vocabulario, acepciones excepcionales, verbos sintéticos hasta ahora desconocidos (por ejemplo zarriz 'póngase Vd' del verbo jarri ), muestras curiosas de la sintaxis antigua... Un auténtico tesoro que tardará muchos años en poder ser estudiado en detalle, como muy bien lo ha expresado Lakarra.

He aquí una pequeña muestra: guek eta zuek 'nosotros y vosotros' (en lugar de gu eta zuek), zuek jakingo duzu 'vosotros lo sabréis' (en lugar de duzue), batzu 'unos' (en lugar de batzuk), eben 'aquí (en lugar de hemen), el sufijo -rean 'de, desde' (en lugar del actual -tik): onerean aurrera 'desde aquí en adelante', orrean 'desde ahí', apea nindin zaldirean 'me apeé del caballo', lekurean 'desde el sitio'; eriotzea sentitzen ez dot 'no siento la muerte', esan ze egidazu 'no me digas', baeson aiteak: ene semea/ neuiri baino oba deretxudana/ ebentxe bizi da ene laztana 'le decía el padre: hijo mío, al que quiero más que a mí mismo/ aquí vive mi amada'; ...ez eben gura inork berba legion 'no quería que nadie le hablara'; bildurrago nax 'temo más'; esku bestean 'en la otra mano', antzitu 'olvidar' (en la actualidad ahantzi, ahaztu); belauriko 'de rodillas'; mirakuru 'milagro', kurel 'cruel'; librero 'libremente'; dultzero 'dulcemente', bakotx 'solo'...

Además de interesantes datos de onomástica y hagionimia (Joan, Katalin, Jan Doneane 'San Juan', Jan Done Peria 'San Pedro'...), algunos nombres de lugar seguramente encuentran aquí su primera cita: Euskel Erria (mencionado dos veces), Araba 'Alava', Nafarroa, Donostia, Salbaterra, Gaztela 'Castilla', Burgus, Sibilia 'Sevilla', Venezia...

Igualmente, se nos narran elegantemente en euskara algunas curiosas creencias medievales, por ejemplo, la de que el pelícano alimenta a sus crías con su propia sangre, o que las doncellas pueden amansar al temido unicornio. También aparecen citados por primera vez en nuestra literatura el dios Marte y las sirenas.

Respecto a los valores literarios del manuscrito, salta a la vista que la poesía está a un nivel muy superior a la prosa. Por lo que sabemos, el euskara occidental conocía una cierta tradición en el cultivo de la poesía, y es indudable que Lazarraga había bebido en esa fuente. Buena prueba es la aparición de una variante del conocido clichet 'Oinetako lurrau jabilt ikara, lau haragiak bere han berala' repetido en cantos y elegías de la zona de Aramaio que relatan hechos sucedidos cien años antes, en el 'ikara jabilt, lau laurenok bildurrez' utilizado por Lazarraga en la descripción de la quema de Salvatierra. Por otra parte, parece que tampoco le era desconocida la tradición oriental, ya que los versos 'Ama libreaganik jaio nintzan... dirurren saldu nintzan esklabea' 'nací de madre libre... por dinero fui vendida como esclava' podrían ser un eco del poema 'Aita nuen saltzaile' 'mi padre me vendió', citado por Oihenarte. Esta forma de pasivo hubiera encantado a Rudolf de Rijk, pues viene a refrendar su creencia en la existencia y legitimidad en vasco de este tipo de verbos.

Y siguiendo por esta senda, aunque las afinidades pudieran explicarse por la temática y ambiente poéticos de la época, o por la utilización de modelos comunes, resulta muy sospechosa la similitud existente entre Lazarraga y Etxepare, tanto en sus temas amorosos como en algunas coincidencias un tanto sorprendentes. Por ejemplo, Etxepare 'ni ez nuzu jakintsu, klarki erra ezazu/ ehork unas adi zizan nahi baduzu' y Lazarraga 'Ez dot entendimenturik. Klaruxeago berba egizu/ edo zaoza ixilik'. Etxepare: '...berzerik nitan eztukezu, abisatzen zitut nik' y Lazarraga '...abisatzen zaitudan gero/ ez egin beste gauza- rik'. Etx: '...jendiak diradela hasi bekhaitzen./ Laidok hartu gabe geldi gitezen/ jendek irrigarri gerta ezkiten' y Lazag: '...gaakustenak oi ez dagien/ pensadu beste gauzarik', por citar algunas. De cualquier manera, aunque, evidentemente esta primera impresión deberá ser confirmada por estudios más detallados, tal vez no sea demasiado aventurado adelantar que es muy posible que el escritor alavés conociera la obra del poeta bajo-navarro.

Existen además otras coincidencias, como que los dos tengan un poema dedicado al 'Juicio final', o la inclusión al final del estribillo lelori bai lelo. Sin olvidar los temas amorosos subidos, cultivados por ambos. Véase este verso de Lazarraga: 'Donostiako San Frantziskuan/ [h]agoan gizon soldadua/ dontzeileoni egin jakak (='zaiok') izta[r] ondoan [h]anditua./ Nik lantzeteaz jo diat eta/ Oi, [h]ik ezarrak enplastua' 'Hombre soldado que estás en San Francisco de Donostia/ a la doncella se le ha hecho una hinchazón junto a la pierna. Yo la he dado con la lanceta./ Ponle tú el emplasto'.

La prosa, aunque muy interesante porque el tema mitológico ha sido poco cultivado en vasco, y por los arcaísmos y otros materiales filológicos que contiene, a mi juicio, no alcanza el nivel de la poesía. Al parecer, la rica tradición poética del euskara occidental no venía acompañada de un desarrollo paralelo en la prosa.

Por otra parte, pienso que habría que revisar la fecha sugerida para el nacimiento de Lazarraga (hacia 1550), ya que no parece probable que un adolescente de 16 años pudiera escribir poemas tan maduros, ni tocar ciertos temas amorosos en la manera que lo hizo. De cualquier manera, el tipo de letra y la ortografía de las palabras de las últimas páginas es muy distinta de las anteriores. Como si esos poemas hubieran sido escritos en otra etapa de su vida.

Dejo ya estas primeras impresiones sobre la obra de Lazarraga, a la espera de los trabajos de especialistas. Sin embargo, no puedo menos que constatar un hecho, sin duda decisivo a la hora de recuperar este valioso manuscrito, el gran interés y la exquisita sensibilidad literaria demostrada una vez más por el diputado general de Gipuzkoa, expresada también en esa impagable cortesía de hacer llegar a todo el público el texto original por medio de internet (www.gipuzkoakultura.net) el mismo día de su presentación. Salta a la vista hasta qué punto el señor Txabarri conoce y estima la cultura de su país. Y eso, desgraciadamente, no es una de las virtudes más notables entre nuestra clase política.

(publicado el 05-03-2004 en Gara)


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