Carlos Molina. Con motivo de la celebración del Día de la Diáspora Vasca el 8 de septiembre, en COPE Euskadi ofrecemos un recorrido testimonial por diversas asociaciones y Euskal Etxeak repartidas por todo el planeta.
Comenzando por Argentina, país que alberga a la mayor comunidad vasca fuera de sus fronteras originarias. Cerca del 10% de la población argentina cuenta con ascendencia vasca, lo que representa entre 3,5 y 4 millones de personas. En la actualidad, esta colectividad está integrada mayoritariamente por segundas, terceras y cuartas generaciones nacidas de las grandes oleadas de los siglos XIX y XX, estimándose la presencia de unos 15.000 apellidos de origen vasco en la nación sudamericana.
Un legado familiar en Laurak Bat
La abogada Arantxa Anitua es una de las figuras institucionales más destacadas de la colectividad en Buenos Aires. Anitua ha ejercido durante diez años como la primera mujer presidenta del histórico centro Laurak Bat, considerado el decano de las casas vascas del mundo. Además, tras liderar durante cinco años la Federación de Entidades Vasco Argentinas (FEBA), en la actualidad desempeña el cargo de vicepresidenta de dicha entidad.
La relación de Anitua con el Centro Laurak Bat proviene desde su infancia, ya que sus abuelos emigrados desde Hernani y Arteaga se conocieron en esta sede. En aquella época, la institución funcionaba como una sociedad de socorros mutuos dedicada a proporcionar asistencia básica en materia de vivienda, comida y trabajo a los recién llegados.
Sus padres también se conocieron en este enclave, consolidando una trayectoria de pertenencia que la dirigente sintetiza al afirmar que "uno es lo que hace por amor y no lo que hace por dinero".
Anitua destaca la capacidad histórica de Argentina para acoger y construir un mosaico de identidades culturales sin que se generen tensiones políticas o religiosas. No obstante, la representante institucional señala su preocupación por la actualidad política del país, manifestando que le enojan las actuales "pinceladas de absolutismos y de fascismos" en una nación que históricamente se ha caracterizado por ser un entorno democrático en la absorción de nuevas comunidades.
El desafío del relevo generacional
En cuanto al futuro de las instituciones, Anitua plantea las dificultades existentes para garantizar la continuidad en las casi 100 casas vascas repartidas por el territorio argentino. La jurista explica que los nuevos vascos que llegan al país lo hacen mediante proyectos de movilidad académica o profesional, por lo que "no vienen con ese sentimiento de desarraigo ni de morriña". Ante esta circunstancia, subraya que "el gran desafío es seguir transmitiendo cultura y construir comunidad".
"El gran desafío es seguir transmitiendo cultura y construir comunidad"
Arantza Anitua
Para dar respuesta a estas nuevas dinámicas, los centros vascos están evolucionando desde sus originarias funciones asistenciales hacia espacios puramente culturales y de pertenencia. Anitua resalta que los jóvenes de cuarta generación, e incluso personas sin ascendencia vasca directa, se han apropiado de estas sedes. De este modo, los centros funcionan como redes socioafectivas frente a la falta de espacios de encuentro presenciales en la sociedad contemporánea, permitiendo el desarrollo de habilidades sociales.
Respecto al diálogo con las autoridades de Vitoria-Gasteiz, Anitua, que ha formado parte del Consejo Asesor de Acción Exterior del Gobierno Vasco y ha comparecido en el Parlamento Vasco, califica la relación de "fantástica".
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