euskalkultura.eus

diáspora y cultura vasca

Noticias rss

En torno al conflicto del Centro Laurak Bat y Eusketxe

31/08/2004

PUBLICIDAD

Joseba Etxarri se refiere en este artículo al conflicto que enfrenta al Centro Laurak Bat y a la Casa de la Cultura Vasca-Eusko Kultur Etxea (más conocida como Eusketxe) de Buenos Aires, y que, de no mediar inmediato remedio, podría llevar al desahucio de ésta última de su sede en Avenida Belgrano 1150. El signatario efectúa un llamado a quienes puedan ejercer de mediadores a que ejerzan esa responsabilidad, particularmente al presidente de FEVA, Carlos Sosa, a la consejera de Cultura del Gobierno Vasco, Miren Azkarate, y a Josu Legarreta, director de Relaciones con las Colectividades Vascas del ejecutivo de Vitoria-Gasteiz.
Me preocupa la cultura vasca, y la cultura vasca en Argentina, y por eso me he decidido a escribir estas líneas. Como a otros muchos, me ha llegado la onda del conflicto existente en la comunidad vasca porteña en torno a la continuidad o no de Eusketxe (Casa de la Cultura Vasca-Eusko Kultur Etxea, una de las entidades culturales vascas más activas de Argentina) en el único local y sede que desde su fundación ha conocido, el de Avenida Belgrano 1150, en el edificio del Laurak Bat, centro que tradicionalmente ha ejercido de paraguas bajo el que han realizado su valiosa actividad entidades hermanas vascoargentinas como Euskaltzaleak, la editorial vasca Ekin, Acción Vasca y Emakume Abertzale Batza, el coro Lagun Onak o Eusketxe, además del propio Centro Laurak Bat. De hecho, uno de los méritos de la entidad decana de las euskal etxeas del mundo, el Laurak Bat, habría sido la capacidad que ha mostrado para aglutinar y apoyar la labor que, en el objetivo común de mantener e impulsar la identidad y la cultura vasca en Argentina, desempeñan en cada uno de sus sectores las entidades anteriormente citadas.

Eusketxe podría a partir de hoy ser expulsada del edificio --sus miembros han anunciado que no lo abandonarán voluntariamente y continúan entre tanto con sus cursos y actividades habituales-- y con ella, indirectamente, otras dos instituciones de gran solera y prestigio en el seno de la comunidad vascoargentina y de la cultura vasca en general, como son la editorial vasca Ekin (1941) y la entidad Euskaltzaleak --que celebraba este año el 60 aniversario de su fundación--, cuyo futuro se presume ligado al de Eusketxe al compartir hoy un mismo espacio, así como parte de sus socios y miembros.

El escrito en el que el Centro Laurak Bat "solicita formalmente la restitución del inmueble (el bajo donde se asienta Eusketxe) totalmente desocupado" --fijando para ello un plazo legal que concluye esta semana (31 de agosto)-- señala que la causa de todo esto es una diferencia económica, al reclamar la institución decana que la cantidad que abona Eusketxe como renta sea incrementada y se acerque al precio de mercado, a lo que Eusketxe habría respondido que su situación económica no le permite pagar más allá de la actual renta. Desconozco si éste es el único motivo del desencuentro, aunque lo que sí me queda clara es la falta de sintonía que, según demuestran los hechos, preside al día de hoy las relaciones entre ambas instituciones.

Tanto si se debe a una cuestión pecuniaria como en el caso de que la situación se deba a diferencias de criterio y desencuentros personales, no estaría de más recordar a quienes pueden incidir, influenciar o a quienes directamente pueden tomar decisiones y, por tanto, tienen la posibilidad (y la responsabilidad) de reconducir esta situación, que no pierdan de vista el motivo y el objetivo que llevó a la creación en 1877 de la primera entidad vasco argentina, y también de Eusketxe: el mantenimiento y la promoción de la identidad y la cultura vasca en Argentina. Los vascos no podemos permitirnos el lujo de restar en vez de sumar. No somos tan fuertes y todos los esfuerzos hacen falta en la tarea de dotar de un futuro a nuestro pasado.

Visto desde fuera, el estado de las cosas no invita a pensar en un arreglo, más bien al contrario. Es por ello que desde estas líneas me atrevo a realizar un llamado, primeramente a quienes tienen directamente la responsabilidad de que las negociaciones lleguen a buen puerto. Nuestra colectividad y la cultura vasca se merecen algo más que la confrontración y el desencuentro extremos que significa un deshaucio. El bien común exige llegar a un acuerdo. Pero me dirijo también a quienes en la colectividad vascoargentina o en la propia Euskal Herria se hallan en posición de mediar, para que lo hagan. Emplazo a ello a históricos euskaltzales argentinos o a la propia FEVA, con su presidente Carlos Sosa a la cabeza. En Euskal Herria, a tantos dirigentes del Gobierno Vasco que han pasado por la Avenida General Belgrano, pero en particular a la consejera de Cultura, Miren Azkarate, quien hace apenas un año estrechaba la mano a quienes hoy son protagonistas del conflicto, y a Josu Legarreta, director de Relaciones con las Colectividades Vascas en el ejecutivo de Vitoria-Gasteiz.

Lo hago como ciudadano, en calidad de vasco euskaltzale de a pie que desea seguir acudiendo al viejo edificio del Laurak Bat --que este año celebra precisamente el centenario de su construcción-- y saludar donde siempre, en su lugar natural, a los diferentes amigos que contribuyen a que la Reina del Plata siga platicando en euskera en sus diversos locales de la Avenida Belgrano, tal como hiciera en 1988, cuando se fundó en su seno Eusketxe; o en 1946, con la fundación también en su seno, de Euskaltzaleak; o cuando la editorial Ekin, fundada en 1941, se trasladó a su seno; con el mismo espíritu de aquel puñado de trece vascos que fundó en su primera ubicación de la calle Alsina el Laurak Bat en 1877. Lo contrario sería muy triste.

Joseba Etxarri
Director de EUSKAL KULTURA



« anterior
siguiente »

© 2014 - 2019 Basque Heritage Elkartea

Bera Bera 73
20009 Donostia / San Sebastián
Tel: (+34) 943 316170
Email: info@euskalkultura.eus

jaurlaritza gipuzkoa bizkaia