El viernes 13 y el sábado 14 de febrero, la comunidad vasco-estadounidense e invitados se reunirán en el Basque Cultural Center de South San Francisco para vivir una ocasión profundamente significativa: el anuncio oficial de la ciudad y del diseño arquitectónico del National Basque World War II Veterans Memorial (Memorial Nacional a los Veteranos Vascos de la Segunda Guerra Mundial).
Estos actos se celebran en un contexto muy especial: el 44.º aniversario del Basque Cultural Center, una institución que durante más de cuatro décadas ha sido un pilar fundamental de la vida cultural, la memoria y la comunidad vasca en Estados Unidos. Enmarcar el anuncio del Memorial dentro de esta conmemoración subraya la continuidad entre pasado, presente y futuro que define este momento.

Imagen: concepto ilustrativo únicamente; el diseño definitivo del Memorial se dará a conocer el 14 de febrero.
Un fin de semana de recuerdo, gratitud y propósito compartido
El fin de semana incluirá dos actos complementarios.
El viernes 13 de febrero, tendrá lugar una cena privada de agradecimiento a los donantes, destinada a reconocer a quienes han contribuido a que el proyecto del Memorial alcance esta etapa tan importante. La cena está organizada por North American Basque Organizations Inc. (N.A.B.O.), la federación de asociaciones vascas de Norteamérica, que lidera el esfuerzo para construir el Memorial.
El sábado 14 de febrero, a las 14:00 horas, se celebrará una presentación pública a cargo del Dr. Pedro J. Oiarzabal, historiador y director del proyecto de investigación, quien desvelará públicamente tanto la ciudad anfitriona como el concepto de diseño del National Basque World War II Veterans Memorial, marcando un hito clave en el desarrollo del proyecto. La presentación es gratuita y abierta al público. El aforo es limitado, por lo que se recomienda llegar con antelación.
Por primera vez, el Memorial pasa de la visión a un lugar concreto y adopta una forma diseñada como un ámbito permanente de recuerdo, educación e historia pública.
Honrar vidas, historias y memoria viva
El Memorial rinde homenaje a más de 2.150 veteranos de la Segunda Guerra Mundial de ascendencia vasca que sirvieron en las Fuerzas Armadas de Estados Unidos, incluida la Marina Mercante. En su mayoría eran hijos de inmigrantes —y también inmigrantes— cuya contribución ha quedado a menudo al margen de los relatos nacionales más amplios.
Esta historia no es lejana ni abstracta. Sigue encarnándose hoy en la memoria viva. Entre las personas a las que se honra se encuentran dos mujeres veteranas centenarias, la vasca californiana Anna Biscay y la vasca idahoense Regina Bastida, ambas de 104 años, cuyas vidas y servicio nos recuerdan que este proyecto trata, en última instancia, de personas: de valentía, resiliencia y sentido del deber. Sus historias, como tantas otras, ponen rostro humano a la historia que el Memorial aspira a preservar y continúan inspirando a nuevas generaciones.

Anna Biscay (izquierda) y Regina Bastida, dos mujeres veteranas centenarias de ascendencia vasca, ambas de 104 años, cuyas vidas y servicio reflejan la memoria viva que el Memorial busca preservar. (Foto de Biscay vía los autores; foto de Bastida vía Library of Congress, 2013).
Un hito para la memoria colectiva
Desde la inauguración del Monumento Nacional al Pastor Vasco en 1989, obra de Néstor Basterretxea, la comunidad vasca no había tenido la oportunidad de participar en una iniciativa nacional de esta envergadura, dedicada a reconocer su servicio en tiempos de guerra y su sacrificio compartido en suelo estadounidense.
El National Basque World War II Veterans Memorial no se concibe únicamente como una lista de nombres, sino como un espacio que reconoce vidas, familias, trayectorias migratorias y un sentido compartido de responsabilidad forjado por la guerra.
Una invitación a formar parte de la historia
A medida que el proyecto entra en esta nueva fase, la participación de la comunidad sigue siendo esencial. Este Memorial es el resultado de un esfuerzo colectivo que depende de personas, familias y organizaciones que creen que esta historia merece un lugar permanente en el paisaje estadounidense, y que habla de memoria histórica, de la lucha de la diáspora vasco-estadounidense por la democracia y en contra de los totalitarismos.
Apoyar el Memorial —ya sea mediante donaciones, difundiendo su historia o participando en los actos— significa formar parte de un momento histórico.
Quienes deseen colaborar pueden hacerlo a través de nuestraplataforma segura de donaciones online:
Si se prefiere realizar la donación mediante cheque, puede enviarse a:
N.A.B.O. WWII Veterans Memorial Fund
c/o Mayi Petracek
11971 S. Allerton Cir
Parker, CO 80138
Puede encontrarse información adicional sobre el Memorial y la campaña aquí:
Las donaciones al Memorial son deducibles de impuestos en EEUU a través del Educational Fund of North American Basque Organizations Inc. (EIN: 82-0489192). Por otro lado, todas las personas que realicen una donación superior a 1.000 dólares serán reconocidas públicamente en una pared del recinto memorial, salvo que indiquen lo contrario.
Los actos del 13 y 14 de febrero son más que un anuncio: son una invitación a participar en un momento histórico y a contribuir a dar forma a un memorial que nos pertenece a todos.
Juntos, podemos garantizar que el servicio y el sacrificio de los veteranos de la Segunda Guerra Mundial de ascendencia vasca sean honrados, recordados y transmitidos a las generaciones futuras.

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